domingo, 16 de noviembre de 2008

Monseñor Van Houffen...


Este es el Monseñor Kragner Van Hoffen. Tiene 73 años y vive solo y recluido en un convento construido en el medioevo situado en Gundersdorf, un pueblito poblado por no mas de un centenar de habitantes, los cuales todos son mayores de 70 años. Ubicado al Sur de Austria, derrama a 2700 metros sobre el nivel del mar, las contadas viviendas de madera congeladas en el tiempo por décadas respecto a su estilo y estética como tambien a su fecha de construccion. Las actividades diarias son completamente distintas a cualquiera que pueda llegar a tener otro pueblo globalmente hablando. Estas extrañas actividades son producto de lo inaccesible del pueblo para llegar desde cualquiera de los puntos cardinales. Las montañas de vegetacion sumamente densa y los rios de potentes corrientes constituyen una virtual pared cuasi impenetrable que acorasa al pueblo del mundo exterior. Noches silenciosas y fantasmagoricas, rituales perversos y sacrificios, fuegos misteriosos, costumbres macabras, leyes castrativas y deshumanizadas... entre otras muchas cosas son las que rodean la vida del Monseñor que lejos de sentirse mal por estas costumbres, es el mas aferreo seguidor de las mismas.

Solo una vez, esta comunidad permitio ingresar costumbres del mundo exterior. Fue una movida increiblemente planeada por varias generaciones, y fue ejecutada en el año 1939. Se designo a una persona altamente calificada para esta única misión y se lanzó por las montañas, rios y bosques hasta llegar a la civilización. Se escurrió entre la gente intentando pasar desapercibido. Cruzó varias ciudades escuchando dialogos y observando costumbres. Pasaron 5 años y el enviado regreso a Gundersdorf...

De esta manera, esta población paso a ser la única comunidad en el mundo, hoy día, en mantener el espiritu NAZI, y nuestro amigo el Monseñor Kragner Van Hoffen ejerce, en el pico mas alto, el poder allí.